Han pasado ya casi tres décadas desde el manifiesto de Villaverde, un grito que las radios libres lanzaron al aire para defender su derecho a la libertad de información y expresión. Hoy, es indudable que la realidad ha cambiado y las radios libres y comunitarias también, y que tanto modelos como proyectos tambien tienen que adecuarse a la nueva realidad social, cada proyecto desde su perpectiva y óptica concreta, pero con objetivos comunes.
Las emisoras de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid (URCM) han configurado en los últimos 15 años la radio social en Madrid, desde sus ámbitos de trabajo y desde la independencia como medios de comunicación, generando un polo de comunicación social reconocido por la sociedad y que hoy es necesario sea reconocido legalmente.
En la definición genérica de "radio social" incluimos a todas aquellas radios sin ánimo de lucro y que son independientes de cualquier institución o entidad económica, política o religiosa. Sus aspectos principales son los siguientes:
1. Son comunicación no lucrativa, entendiendo como tal que la emisión no deber servir para la explotación comercial de la misma ni la obtención de beneficios que se destinen para otros fines que no sean los propios de cada emisora.
2. Las emisoras sociales rechazan cualquier tipo de explotación del trabajo humano que tenga como objetivos fines de lucro o la obtención de beneficios económicos ajenos a los proyectos sociales de las entidades que los sustentan.
3. Son organizaciones democráticas y participativas donde las decisiones sobre el funcionamiento y gestión corresponde a todos sus componentes.
4. Las emisoras sociales apuestan por la autogestión económica como elemento de independencia y desarrollo de los proyectos comunicativos e informativos.
5. Son organizaciones de carácter autónomo cuyo fin es la comunicación como principal objetivo, libre de todo compromiso político o comercial que pueda alterar su independencia organizativa e informativa.
6. Trabajan por la democratización y descentralización de la comunicación en todos los ámbitos, apostando por que en los medios públicos y privados los trabajadores, oyentes y organizaciones sociales puedan participar en la gestión y desarrollo de los mismos.
7. Las radios sociales se posicionan contra todo tipo de control monopolístico de la comunicación y de la información que sólo beneficie al interés de unos pocos.
8. Apuesta por un espacio especifico para los medios de comunicación de las organizaciones sociales.
9. Las radios se configuran como instrumentos de comunicación de los movimientos sociales y reivindicativos vinculados socialmente a su ámbito de actuación.
10. Apuestan por la defensa del medio ambiente y en favor de una sociedad de desarrollo sostenible.
11. Las radios sociales se posicionan en contra de todo tipo de discriminación por razón de raza, opción sexual o discapacidad física o psíquica, apostando por la igualdad de hombres y mujeres, contra todo tipo de marginación y violación de los derechos humanos.
12. Las radios sociales son instrumentos de transformación social; a través del proceso de socialización y democratización de la comunicación, y como agentes que intervienen en los procesos de transformación y reivindicación.
13. Las radios sociales apuestan por el desarrollo de la cultura alternativa y creativa, contra la cultura dirigista basada en el consumismo y en la manipulación de las personas.
El derecho a la comunicación y a la información: Libertad de expresión
El derecho a la comunicación y a la información esta reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Constitución Española, y éste no sólo abarca la posibilidad de comunicación entre los individuos que conforman la sociedad sino que también al derecho a ser oídos por otros tanto a nivel individual como colectivo, a la libre propagación de las ideas y opiniones.
Sin embargo, la capacidad de los colectivos sociales para dirigirse a la sociedad está limitada y restringida por la imposibilidad de acceder como ciudadanos a los medios de comunicación ya sean propiedad del estado o de grupos económicos que limitan el acceso según sus intereses. La propiedad es el obstáculo que impide el libre ejercicio del derecho a la libertad de expresión de los ciudadanos que no tienen acceso a los medios de comunicación existentes ni la posibilidad de acceder a las tecnologías necesarias para desarrollar sus propios medios ni a la capacidad legal para ponerlos en práctica.
El derecho a la comunicación es un elemento constitutivo de los derechos democráticos, debe abrirse la posibilidad a los ciudadanos para que puedan acceder a los medios de comunicación libremente, dentro del respeto a los derechos de los otros, tanto de forma individual como colectiva, es necesario el reconocimiento legal del derecho a comunicarse libremente, y que se vea respaldado por hechos concretos que permitan asegurar su cumplimiento.
El acceso a los medios de comunicación y su democratización y a la posibilidad de acceder a una información no manipulada y directa de las fuentes son los ejes principales a reivindicar en la sociedad de la información, asegurar el ejercicio de este derecho democrático y libre acceso a los medios es una cuestión de total prioridad que deben basarse en el respeto a los principios de la libertad e igualdad, impidiendo el estrangulamiento paulatino de estos derechos por las políticas monopolísticas de los medios y del control informativo al que nos vemos dirigidos en una sociedad donde la información se convierte en negocio y el desarrollo de procesos de desinformación para el control y anulación de debate social por parte de los poderes mediaticos establecidos.